Mahaleb

El mahaleb es una especia obtenida a partir de la semilla del fruto que pertenece al cerezo de Santa Lucía. Tal fruta se parece a una cereza y posee un hueso, el cual es partido, secado y pulverizado para ser consumido como especia.

El mahaleb también se conoce como mahlab, mahlep, mahalabi, mahiepi, entre otros nombres.

prunnus mahaleb especia

Esta especia posee un sabor que recuerda a la almendra, con su propio toque amargo. Generalmente no se encuentra en cualquier país, puesto que se comercializa principalmente en Turquía y Oriente Medio.

Allí es utilizada para aromatizar panes, galletas y bizcochos, productos en los cuales se emplea con moderación, ya que un exceso puede resultar en un sabor muy amargo.

Beneficios y propiedades del Mahaleb

Como antes te mencioné, esta especia proviene del fruto del cerezo de Santa Lucía. Este árbol es silvestre, pero  también ha sido cultivado, no solo por conseguir la especia, sino también porque posee una madera de muy buena calidad que sirve para fabricar pipas para fumar.

Las frutas (cerezas) no se consumen, y sus semillas tienen una forma ovalada con unos 5 mm de tamaño y un color crema, que son la especia en cuestión.

El mahaleb se suele encontrar ya molida, con un color amarillento. Sin embargo, al igual que muchas otras especias, esta tiene mejores efectos aromatizantes al molerla justo en el momento en que se utilizará en la receta.

Recetas con mahaleb

A continuación te daré algunas recetas con esta especia. Solo ten cuidado de no añadir un exceso, pues de lo contrario tus preparaciones te quedarán muy amargas.

Galletas con mahaleb

Para esta preparación necesitarás rallar un poco queso feta. Ponlo en un recipiente profundo. Luego añade un huevo, una clara de huevo sin la yema, un poco de yogur y el mahaleb.

Revuelve un poco y, entonces, añade la harina, la margarina y el polvo de hornear. Mezcla todo utilizando un batidor o una cuchara de madera. Agrega un poco de harina cernida y ve amasando hasta obtener una masa homogénea y de buena consistencia.

Tapa la masa ya sea con un plástico o con una tela de lino. Deja que descanse por una media hora. Al pasar ese tiempo, divide la masa en dos partes iguales, para pasarles por encima el rodillo y conseguir el grosor con el que más o menos quieres que queden las galletas.

Ten en cuenta que dicho grosor se aumentará en el horno por la acción del polvo de hornear.

Emplea la boca de un vaso para conseguir la forma redonda de las galletas, presionando esta contra la masa. También puedes utilizar moldes para galletas de la forma que gustes. Pon las galletas, entonces, en un molde para hornear.

Toma un poco de leche y yema de huevo y revuelve bien para conseguir un barniz. Aplícalo sobre las galletas y espolvorea con ajonjolí o cualquier otra semilla que quieras.

Maamul

Este es un pan al que puedes añadirle sin dudar el mahaleb.

Para esta receta necesitarás:

1 kilogramo de sémola de trigo fino.

200 gramos de azúcar en polvo.

200 gramos de harina de trigo.

Un sobre de levadura química.

300 gramos de agua.

500 gramos de mantequilla.

Una cucharada de mahaleb.

La dificultad principal para esta receta es conseguir la especia. Sin embargo, si logras conseguirla, puedes prepararla de la siguiente forma.

Derrite la mantequilla en el microondas o en una olla. Mézclala con la sémola y la harina. Amasa bien y deja que repose por 12 horas, tratando de amasar un poco cada hora.

Después añade la especia, el azúcar y la levadura, para volver a amasar. Trocea la masa en pequeñas bolitas. Añade dátiles triturados o nueces molidas en el interior de las bolitas.

Lleva todo al horno por 25 minutos a 180 grados centígrados. Espolvorea con azúcar y sirve con té.

Usar mahaleb en tus comidas

Si tienes la posibilidad de conseguir esta especia, necesitarás algunos consejos para que tus recetas queden bien y no te sobrepases con el sabor que quieres darle.

Recuerda que se trata de una especia algo amarga, así que no esperes que a la primera obtengas el mejor resultado. En ocasiones obtendrás un platillo al que no se le sienta la especia; y, en otras, un platillo que tiene un exceso. Tu objetivo será encontrar el punto exacto.

Si la empleas en recetas que requieren harina, generalmente se utilizan de media a una cucharadita de mahaleb por cada dos tazas de harina.

En ocasiones, podrás utilizar esta especia como sustituto de la nuez moscada y almendras. Solo considera que el sabor no será exactamente el mismo, pero si la finalidad de añadirlo es conseguir un toquecito amargo en el platillo, el mahaleb te funcionará.

Si no consigues fácilmente la especia, puedes tratar de conseguir la fruta o la semilla. Es más seguro que consigas lo segundo. Entonces, pulverízala y, así, obtendrás la especia.

Por último, esta especia también te puede servir como sustituto del limón. Si acostumbras a utilizar ralladura de limón para proporcionar un sabor ácido a tus platillos dulces, intenta cambiarlo por esta especia, para ver si el sabor te agrada y tener una variación de tus recetas habituales.

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