Sésamo

El sésamo es el nombre con el que se conoce a una semilla pequeña y oleaginosa que procede de África y la India. Desde hace mucho se usa para darle espesor y sabor a ciertas comidas.

especia sésamo - origen y propiedades

Se cree que los primeros en usarla fueron habitantes que residieron cerca de los ríos Éufrates y Tigris, y que después llegó a América por medio de esclavos africanos.

Estas semillas también son conocidas como ajonjolí. Surgen de la sesamum indicum, una  planta herbácea perteneciente a la familia de las Pedaliáceas. Algunos ejemplares llegan a alcanzar hasta los 2 metros de altura.

Usos culinarios del sésamo

En la actualidad está en casi todas las cocinas del mundo, y eso no solo se debe a su atractivo aroma y rico sabor, sino también a sus grandes propiedades.

Contiene lecitina, una grasa insaturada muy saludable, que en estas semillas se encuentra en mayor proporción que en la misma soja. Gracias a estos ácidos grasos, se recomienda su consumo para regular los niveles de colesterol.

Las semillas del sésamo, también contienen minerales y otros nutrientes que participan en el metabolismo de los hidratos de carbono.

Cómo utilizar las semillas de sésamo en la cocina

Hay varias presentaciones para las que estas semillas se prestan. Las puedes encontrar tostadas, sin tostar, molidas, etc. Eso da muchas posibilidades a la hora de emplearlas en las preparaciones.

Las semillas de sésamo sin tostar pueden ser de color blanco, negro o dorado. Sirven por lo general para adornar los platillos o como complemento de las recetas, principalmente en ensaladas, en cuyo caso suelen tostarse.

El sésamo comúnmente se añade al pan y a los salteados de verduras, pescado o carne. Hay quienes incluso las añaden al yogur y en postres para decorarlos.

Otra posibilidad que dan estas semillas es la de emplearlas como sustituto de la harina en los fritos y rebozados. Se pueden preparar como albóndigas de soja y sésamo.

Posiblemente la forma de consumirlas que mejor conserva sus propiedades es en las pequeñas pepitas. No obstante, tostarlas también permite disfrutar su sabor y mejorar la digestión de las mismas.

Recetas con semillas de sésamo

Fajitas de pollo con paprika y salsa de sésamo

Ingredientes

2 pechugas de pollo

1 cucharada sopera de paprika en polvo

1 cebolla

2 cucharadas de mayonesa

1 cucharada de aceite de oliva

50 gramos de semillas de sésamo

1 cucharada de salsa de soja

1 cucharada de agua fría

1 cucharada de vinagre de vino

Sal

Pimienta negra molida

Preparación

Primero prepara la salsa de sésamo de la siguiente manera. Pon en un cuenco todas las semillas y muélelas un poco usando un mortero. Agrégales la mayonesa, el vinagre, la soja, el aceite y el agua. Mezcla bien hasta que se vea homogéneo. Corta las pechugas en fajitas con un largo de entre 6 y 8 centímetros. Ponlas en un cuenco con paprika, sal y pimienta.

Después corta la cebolla en juliana y sofríela por unos tres minutos usando un poco de aceite de oliva en una sartén. Añade entonces el pollo sazonado y ponlo a fuego medio para que la carne se empiece a dorar.

Viértele la salsa de sésamo que anteriormente preparaste. Ahora baja la intensidad de la llama. Espera 10 minutos y ve mezclando la preparación de vez en cuando.

Pasado el tiempo necesario, retira del fuego y sírvelas.

Estas sabrosas fajitas de pollo con paprika y salsa de sésamo te servirán para complementar una ensalada. Las puedes reservar para un día después y recalentarlas a fuego lento. Tendrán el mismo sabor, incluso se concentrará aún más mientras se reserva en el frigorífico.

Tiradito de salmón marinado con sésamo

Ingredientes

600 gramos de lomo de salmón

500 gramos de sal

500 gramos de azúcar

1 limón

1 naranja

1 cucharada de salsa de soja

½ cucharada de aceite de sésamo

Semillas de sésamo

Jengibre fresco

Una pizca de harissa

Preparación

Limpia bien el salmón y quítale todas las espinas. Mezcla el azúcar con la sal y en un recipiente rectangular haz una capa fina con esta mezcla. Debe tener el tamaño más grande que el del salmón para poder colocarlo encima con la piel hacia abajo.

Luego de hacerlo cubre lo demás con esa misma mezcla de sal y azúcar. Después usa papel fil o de aluminio para cubrirlo y guardarlo en la nevera por 24 horas.

Al siguiente día, retira la sal y el azúcar, y deséchala. Lava bien el salmón con un poco de agua fría (te convendrá usarla como un chorrito) para quitarle todos los restos de la mezcla. Se trata de limpiarlo nada más, evita bañarlo. Usa, entonces, un papel absorbente para secarlo y después pon el salmón en una tabla de cortar.

Usa un chuchillo jamonero que tenga bastante filo para laminar el salmón al bies y en lonchas finas. Una vez que lo hagas, mantén las lonchas juntas para que no se sequen con el aire. En una fuente larga ponlas en forma de tiradito y resérvalas mientras haces la salsa.

Para la salsa, ralla la naranja para quitarle la cáscara y después mezcla esta ralladura con el jugo de la misma naranja. Ralla también un poco el limón y el jengibre para añadirlo a la mezcla. Depende de tu gusto.

Finalmente añade la harissa (recuerda que pica mucho) en la cantidad que consideres justa para que el picante no esté en exceso. También agrega las semillas y el aceite de sésamo junto con la salsa de soja.

Por último, riega el salmón con la salsa y sírvelo de inmediato.

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